Se confirma que en Chiquititas, la interpretación vocal de las canciones era realizada en playback. Se menciona que Ayaví Coli era quien cantaba, y no las actrices que aparecían en pantalla. Esto genera decepción al revelar que lo que se creía real era una producción.
Se compara esta situación con otros casos de playback en la industria musical, señalando que fue un "engaño a pichanga". Se reflexiona sobre cómo en la actualidad los engaños son más valorados, a diferencia de lo que ocurría en ese entonces.