El primer ministro en funciones del Reino Unido, Keir Starmer, anunció un aumento de 15 mil millones de libras esterlinas en defensa, elevando el gasto militar a 300 mil millones para los próximos cuatro años. El gasto militar pasará del 2,3% al 2,4% del PBI.
El plan contempla 5.000 millones para drones y armas autónomas, y la modernización de la Marina Real con seis nuevos buques. El anuncio se produce tras la dimisión del exministro de Defensa, John Healy, quien consideraba insuficiente la inversión ante las amenazas de Irán y Rusia. Críticos del plan señalan que el porcentaje podría estar inflado y no cubrir las necesidades reales del país en materia de defensa.