Alfonso Lobera comparte detalles sobre el regreso a Caracas tras el terremoto en La Guaira, Venezuela. A pesar de los daños en las calles, como palmeras caídas y grietas, lograron transitar y regresar a la ciudad.
El panorama a lo largo de la ruta era desolador, con la mayoría de los edificios colapsados en un radio de 15 kilómetros. La magnitud de la destrucción era evidente, y la infraestructura vial sufrió importantes daños.
Lobera también relata la pérdida de su cuñada, víctima del sismo. La situación en La Guaira es descrita como más complicada que en Caracas, y la vida cotidiana se ve marcada por la tensión y la alerta ante posibles réplicas.