Miles de sudafricanos se manifestaron en varias ciudades del país para exigir la salida de migrantes en situación irregular, convocados por movimientos políticos como Operación Dudul y Marcha.
Los manifestantes argumentan que los extranjeros son responsables del desempleo (superior al 30%) y la crisis de seguridad que atraviesa el país. Aseguran que no es xenofobia, sino una lucha por el bienestar social.
Desde enero, la policía ha arrestado a unas 50.000 personas por irregularidades migratorias. El gobierno de Cyril Ramaphosa ha señalado que los migrantes generan presión sobre los servicios públicos y ha desarrollado un plan de 5 puntos para fortalecer las normativas migratorias.