Se sugiere que la producción de Gran Hermano podría estar incentivando a los participantes a generar conflictos ("quilombo") dentro de la casa. Esto se da en un contexto donde los "fandoms" son intensos y critican el reality, tildándolo de "armado" y pidiendo que termine.
La percepción es que el programa se ha vuelto largo y monótono, lo que lleva a especulaciones sobre la intervención de la producción para generar contenido y mantener el interés de la audiencia, a pesar de las críticas de los seguidores.