Se presenta un robot llamado "Chicho", que impresiona por su realismo y movilidad, generando reacciones de asombro y cierto temor entre los presentes. A pesar de su apariencia amenazante, se destaca que el robot no tiene boca y es manejado por un compañero, mostrando una gran fluidez en sus movimientos.
Se discuten las aplicaciones de este tipo de robots, que van desde la seguridad hasta la revisión de instalaciones eléctricas y de gas en lugares de difícil acceso. Se menciona la posibilidad de equiparlos con cámaras térmicas y su utilidad en situaciones de rescate, como en escombros.