Se cuestiona la falta de acción institucional ante declaraciones como las de Marcela Tauro sobre abuso intrafamiliar, contrastando con épocas pasadas donde organismos como el Inadi o la Defensoría del Público actuaban de oficio.
Se señala que la "salvajada" de tales declaraciones está "oficializada" y habilitada en el país, a diferencia de lo que ocurría antes, cuando un fiscal podría haber actuado ante una barbaridad similar.
Se lamenta la pérdida de poder de las instituciones encargadas de regular la comunicación y sancionar este tipo de discursos, lo que lleva a que las repudiaciones se limiten a redes sociales y no tengan un impacto real.