Polonia fortalece su ejército y capacidades defensivas ante la creciente tensión con Rusia, denunciando una serie de sabotajes atribuidos a Moscú y preparándose para escenarios adversos.
Las autoridades polacas, haciendo eco de advertencias de inteligencia occidentales, temen un posible ataque ruso a territorio europeo, lo que motiva medidas de preparación coordinadas con estados bálticos.