En LAM, se reavivó la polémica sobre una frase dicha por Santiago respecto a Laura Uffal y su supuesta necesidad de tener un cuerpo 90-60-90 o ser más joven para tener un programa propio.
Si bien algunos interpretaron la frase como una crítica cruel, otros defendieron a Santiago, sugiriendo que lo dijo con admiración por Laura y que su intención era reflexionar sobre las presiones estéticas en la televisión, un sistema influenciado por el patriarcado.
Se destacó la inteligencia y cultura general de Laura Uffal, argumentando que su capacidad debería ser suficiente sin importar su físico o edad, y se cuestionó la presión social y mediática sobre los cuerpos, especialmente en Argentina, país con altos índices de trastornos alimenticios.