La falta de aire acondicionado en París agrava los efectos de la ola de calor, según un informe de Luisa Corradini, corresponsal del Diario La Nación. Solo una de cada diez habitaciones cuenta con este servicio, a diferencia de Estados Unidos donde es norma.
La periodista describe cómo los turistas y los propios parisinos sufren las altas temperaturas, con gente mayor particularmente vulnerable. Se observan esfuerzos de asistencia, como puntos de agua potable y asistencia policial, pero las consecuencias del calor extremo son evidentes, con casos de golpes de calor y descompensaciones.