Se presenta una propuesta gastronómica de "Casa de Miguel" para el Mundial: pan de miga teñido con colorantes comestibles. La novedad genera debate sobre el consumo "con la vista" y la aceptación de colores artificiales en los alimentos.
A pesar de la reticencia inicial de uno de los presentes, se destaca el sabor del pan de miga argentino y se invita a probarlo. Se reflexiona sobre la ausencia de colores como el azul en alimentos naturales.