Las autoridades pakistaníes han ordenado a las fuerzas de seguridad detener a cualquier ciudadano afgano que no cuente con un visado válido para residir en el país, medida que entrará en vigor el 10 de julio.
Esta directiva, enviada a todas las provincias, generó miedo e incertidumbre entre miles de afganos que residen en Pakistán, muchos de ellos desde hace décadas y que podrían enfrentar una deportación que, según se menciona, equivaldría a una condena de muerte debido a la situación en Afganistán bajo el gobierno talibán.
Millones de afganos han huido a Pakistán en las últimas cuatro décadas. Si bien Pakistán ha realizado expulsiones anteriormente, esta nueva directiva parece endurecer la política de detención de afganos en un contexto de tensiones entre ambos países y acusaciones mutuas sobre actividades milicianas.