Se relata que a pesar de la polémica generada por el yate de Insaurralde, Otermín ganó la elección en Lomas de Zamora. Se menciona que la oposición intentó capitalizar el escándalo de forma simbólica, mostrando yates de papel durante la campaña, pero no fue suficiente para revertir el resultado.
La oposición se presentó dividida en ese momento, lo que pudo haber influido en la victoria de Otermín, a pesar de las circunstancias adversas relacionadas con la figura de Insaurralde.