Se realiza una oración final para pedir bendiciones especiales, sabiduría y protección divina sobre los oyentes, sus pertenencias (llaves, mochilas) y sus aspiraciones. Se reprende todo espíritu de fracaso, desobediencia y desorden.
Se invoca la guía de Dios hacia la victoria y la conquista, concluyendo con un "amén". Se reitera la importancia de la fe y la consagración del agua para sanar y liberar, así como la bendición de objetos personales.