El cliente, al que le tasaron un reloj Cartier encontrado en una feria, expresa su deseo de usar el dinero para traer a su primo del Líbano y renovar el alquiler.
El tasador le informa que el valor total de sus objetos (incluyendo el lingote y monedas) asciende a 11.740.000 pesos, y le ofrece la opción de pago en efectivo o transferencia, en pesos o dólares.
El cliente se muestra sorprendido por la cantidad de dinero y acepta la oferta, indicando que necesita el dinero rápido.