En Miami, una comida con un plato "digno" puede costar alrededor de 50 dólares, a lo que se debe sumar el costo del estacionamiento, que puede superar los 100 dólares diarios. Los precios de las cartas, sin impuestos ni propinas, ya son elevados.
Se destaca que el estacionamiento es particularmente caro, y que los impuestos y propinas incrementan significativamente el gasto total. Se advierte a los visitantes que deben considerar estos costos adicionales al planificar sus gastos en la ciudad.