A partir de julio, los aumentos en el transporte público impactan fuertemente en el bolsillo de los argentinos. Viajar en tren, colectivo y subte se ha vuelto significativamente más caro, con tarifas que promedio superan los 400 pesos para trenes, 1000 pesos para colectivos y 1500 pesos para subtes.
El costo diario del transporte para un trabajador que utiliza dos medios de transporte al día puede ascender entre 5.000 y 7.000 pesos. Estos aumentos, sumados a la eliminación de descuentos en la red SUBE, encarecen aún más el traslado. La situación genera preocupación, especialmente en los cordones del conurbano bonaerense, donde miles de personas dependen de múltiples viajes diarios para ir a trabajar.