Los jubilados y ciudadanos expresan su preocupación por los recientes aumentos en los servicios de gas y luz, que impactan significativamente en sus ya ajustados presupuestos.
Los entrevistados manifiestan que los aumentos son difíciles de afrontar, especialmente para quienes perciben la jubilación mínima. Algunos mencionan que un cuarto de sus ingresos se destina al pago de la luz, y que para poder cubrir los gastos, deben reducir el consumo de alimentos.
La situación general es de preocupación, con expresiones como "estamos en el horno" y "esto es un desastre", reflejando la dificultad para llegar a fin de mes y la incertidumbre sobre el futuro económico.