Un grupo de jóvenes, entre ellas una venezolana, se vio afectado por la cancelación de sus clases de actuación debido a un corte de luz en el teatro. La situación, sumada al intenso frío que azota Buenos Aires, las obligó a buscar refugio en una confitería para merendar.
Las jóvenes comentaron la diferencia entre el frío de Argentina y el de Venezuela, destacando la humedad porteña que "se mete por los huesos". A pesar del mal tiempo, se mostraron optimistas y abrigadas, listas para enfrentar los próximos días.