El Museo Nacional Etrusco de Villa Giulia en Roma adquirió una nueva obra maestra de la pintura etrusca, la tumba de François, por 15 millones de euros.
La tumba, descubierta en 1857 en la antigua ciudad de Bulci, presenta un complejo conjunto de 37 paneles pintados datados en el siglo IV a.C. Las escenas representan la mitología griega reinterpretadas en clave etrusca.
La adquisición asegura la exhibición permanente de la obra y forma parte de las inversiones culturales más relevantes del país.