En la casa de Gran Hermano, se produjo un incidente en la cocina cuando una fuente de vidrio explotó mientras se preparaba caramelo. Los participantes expresaron preocupación por los vidrios esparcidos y la posible contaminación de los alimentos.
Se generó un debate entre las concursantes sobre la gestión de los recursos y la responsabilidad del accidente. Mientras algunas consideraban que los restos debían ser descartados, otras señalaban la importancia de no desperdiciar los escasos recursos de la casa.