Gustavo Alfaro es señalado como pieza clave en la histórica clasificación de Paraguay a octavos de final del Mundial. Se destaca su labor para cambiar la mentalidad del equipo, logrando victorias que antes no se daban con otros técnicos como Ramón Díaz.
Se enfatiza que, si bien en técnica y táctica quizás no se iguale a potencias como Alemania, la garra, la pasión y la convicción transmitida por Alfaro han sido determinantes. La afición paraguaya, ferviente seguidora del fútbol, renueva sus esperanzas de llegar más lejos en el torneo.