El gobierno argentino adjudicó la concesión de la hidrovía por los próximos 25 años, en una operación que involucra 15 mil millones de dólares. Se destaca que es la concesión más grande realizada durante la gestión actual.
Se critica el modelo económico que, según se argumenta, lleva a la pobreza extrema y a la destrucción de la industria nacional, a pesar de la magnitud de la concesión otorgada.