Los fenómenos climáticos son cada vez más intensos, aunque de menor duración. Los estudios climatológicos indican que, si bien el promedio de julio y agosto podría no ser extremadamente frío, se esperan picos de intensidad notables.
Esta tendencia de eventos extremos se observa tanto en el hemisferio sur, con fríos intensos en Argentina, como en el hemisferio norte, con olas de calor en Europa, España y Francia, e incluso temperaturas récord en Londres.