Tras el partido entre Inglaterra y Congo, el estadio de Atlanta, rebautizado como Atlanta Stadium para el Mundial, quedó prácticamente vacío en menos de dos horas. La comunidad inglesa en Atlanta es pequeña y los aficionados se dispersaron rápidamente.
Se observó que los nombres de los estadios son modificados para el evento mundialista, cubriendo los logos originales con parches. El comportamiento de los aficionados ingleses fue descrito como correcto y tranquilo.