La reventa de entradas para el partido de Argentina contra Cabo Verde ha generado gran controversia, con precios exorbitantes que superan los 4.000 dólares en el sitio oficial de la FIFA. Se estima que 50.000 argentinos viajarán a Miami sin entrada, lo que ha llevado a la AFA a solicitar a la FIFA una solución ante la escasez.
Se cuestiona la legalidad y el origen de estas entradas en reventa, ya que muchos revendedores afirman tener disponibilidad a pesar de la supuesta falta de entradas. Algunos argentinos lograron conseguir entradas a precios más accesibles (entre 500 y 2.000 dólares) a través de AFA Plus o grupos de intermediarios, pero la mayoría enfrenta dificultades y altos costos.
La situación genera ansiedad y frustración entre los hinchas, quienes critican la falta de acceso a precios razonables. La alta demanda, impulsada por la presencia de Lionel Messi y la expectativa de avanzar en el torneo, agrava el problema. Algunos argentinos optan por esperar a partidos posteriores en Atlanta, anticipando una demanda similar.