Un escándalo en torno al uso de tarjetas de crédito de subordinados para compras personales por parte de Manuel Adorni, ex jefe de gabinete, habría precipitado su salida del gobierno.
Laura Schuma, una funcionaria, confirmó ante la justicia haber prestado su tarjeta en agosto a Adorni para la compra de un monitor gamer por casi 2.2 millones de pesos. Según su testimonio, Adorni le devolvió el dinero en efectivo, pero la operatoria generó dudas, especialmente considerando que el sueldo de Adorni es inferior a la cifra de la compra.
Además del monitor, aparecieron compras de proyectores (1.8 millones de pesos) y sommiers y ropa blanca (8.1 millones de pesos), aunque no se confirmó si se usaron las mismas tarjetas. La cifra en sí no es lo principal, sino el mecanismo y la recurrencia de estas operaciones, sumado a antecedentes de préstamos a jubiladas y obras en countries.
La confirmación judicial de esta operatoria por parte de Adorni fue el detonante final para su renuncia, y la investigación continúa ante la posible utilización de otras tarjetas de crédito.