Se discute el comportamiento público de Mauricio Macri, específicamente su tendencia al "beboteo", y se cuestiona si es apropiado para su edad y posición.
Se debate si el "beboteo" es adecuado para una persona de la edad de Macri, considerando que podría ser vergonzoso y que debería reservarse para la intimidad y no para el ejercicio de la función pública.
Se hace referencia a un episodio pasado en el que Macri miró el escote de Tini, calificando su actitud de "tremenda" y "muy de beboteo", lo que generó incomodidad y debate sobre los límites del comportamiento público.