Se señaló un error en la torta inspirada en la Casa Rosada: faltan los balcones y hay dos máscaras de más. Susana Moya, la creadora, reconoció el detalle, pero afirmó que en el arte se puede crear y no es necesario replicar todo exactamente igual.
Se sugirió que, para tortas tan artísticas, se podría jugar más con los rellenos, incorporando sabores más audaces. A pesar del detalle, se elogió el trabajo general y la estética de la torta.