Los precios de las entradas para el partido en Miami, que se venden en reventa fuera del sistema oficial de la FIFA, oscilan entre 2000 y 2500 dólares, llegando hasta 3000 dependiendo de la categoría.
Estos precios están significativamente por encima del valor original, representando un aumento del 700 u 800%. Se compara con el mundial pasado, donde la FIFA recaudó 950 millones de dólares, mientras que en este mundial ya superó los 3 mil millones, demostrando un éxito económico rotundo para la organización, a pesar de no tener interés en mercados como India y China.