Moradores de El Junquito, un pueblo turístico cercano a Caracas, denuncian haber sido olvidados por las autoridades tras los terremotos en Venezuela. A pesar de la cercanía con la capital, las tareas de auxilio se han concentrado en Caracas y La Guaira, dejando a esta comunidad pidiendo ayuda para retirar escombros y asistir a los damnificados.
La zona se encuentra acordonada por militares y policías debido al riesgo de colapso de estructuras, impidiendo a los habitantes ingresar a sus hogares hasta que se realicen los peritajes correspondientes. La falta de maquinaria y la demora en la atención gubernamental generan desesperación entre los pobladores que perdieron sus viviendas.
Se relata el caso de Carmen, quien con su nieta quedó atrapada bajo los escombros tras protegerla con su cuerpo. Su sobrino logró rescatarlas, pero la comunidad en general protesta por la falta de atención del gobierno nacional, que no ha enviado la maquinaria necesaria para la remoción de escombros y la reconstrucción.