Consultados sobre sus madrugadas y cómo enfrentarán el frío, los entrevistados compartieron sus horarios de alarma y estrategias para abrigarse, incluyendo la resignación de algunos ante la idea de levantarse temprano.
Los trabajadores de un colegio expresaron que los niños asistirán "emponchados" y con ropa térmica, mientras que otros mencionaron la posibilidad de renunciar ante el clima adverso, aunque se recomendó abrigarse bien.