Se resalta que Moisés, a pesar de su extensa experiencia y fortaleza a los 120 años, descuidó los retiros espirituales, lo que le generó un cansancio emocional y espiritual, agotamiento, estrés e incredulidad.
Se enfatiza que para ganar batallas imposibles y conquistar nuevos territorios espirituales, es indispensable combinar disciplinas como la oración, el ayuno y los retiros espirituales, tal como lo practicaba Jesús.
El descuido de estas disciplinas, según el sermón, es una de las razones por las que los creyentes hoy en día pierden batallas y no alcanzan sus objetivos espirituales.