Un relevamiento de precios en Miami revela que una hamburguesa puede costar desde 17,50 dólares, y un agua alrededor de 4 a 5 dólares. Un argentino de Quilmes estima gastar un mínimo de 20 dólares por comida, y entre 40 y 50 dólares diarios si come en la calle y bebe gaseosas.
Los precios en Ocean Drive son significativamente más altos que en otras zonas como Brickell. Se advierte que a los precios de la carta se debe sumar un 20% de propina y un 10% de impuestos, lo que incrementa considerablemente el costo final de las comidas.