El dólar en Argentina ha experimentado un aumento del 4.6% en junio, superando la tasa de inflación mensual y situándose alrededor de los 1500 pesos. Este ajuste se da en un contexto global de fortalecimiento del dólar, impulsado por las expectativas de que la Reserva Federal de EE.UU. mantenga o incluso suba las tasas de interés debido a la persistente presión inflacionaria.
A nivel local, la finalización de la temporada de liquidaciones del agro y la reducción de posiciones en "carry trade" también contribuyen a la suba. A pesar del reciente incremento, se considera que el dólar aún podría estar algo atrasado respecto a la inflación acumulada en el año.
El economista Marcelo Elizondo explica que este ajuste cambiario otorga mayor competitividad a los sectores exportadores argentinos y encarece los productos importados. Si bien la suba puede continuar, no se espera que sea muy pronunciada, dado el superávit comercial y de cuenta corriente que presenta Argentina, así como el ingreso de divisas por endeudamiento externo.