En Caracas, la situación tras el terremoto presenta dos caras. En el Parque Francisco de Miranda, una zona más acomodada, se observa mayor organización y distribución de ayuda por parte de voluntarios e iglesias. Sin embargo, en el Parque del Oeste, la situación es diferente, con denuncias de abusos y falta de control.
La gente que perdió sus hogares vive en tiendas de campaña y muchos han perdido sus documentos de identidad. A pesar de la ayuda recibida, la bronca y la falta de asistencia son palpables en algunos sectores. La normalidad intenta abrirse paso con la reapertura de algunos comercios y el aumento del tránsito, pero la sombra de las réplicas y la devastación se cierne sobre la ciudad.