Trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA) en Bariloche protestan por despidos masivos. Se estima que 170 contratos no fueron renovados en todo el país, afectando a personal de diversas áreas, incluyendo científicos y técnicos.
Los despedidos, como Matías, se enteraron de la no renovación de sus contratos a través de correos electrónicos. Denuncian que los despidos no se limitan a personal administrativo, como afirma el director de la CONEA, Martín Porro, sino que afectan a cargos clave y personal altamente calificado, poniendo en riesgo proyectos estratégicos como el CAREM.
Los manifestantes reclaman que los despidos son indiscriminados y que la cifra oficial de 61 contratados afectados es incorrecta. Afirman que la desfinanciación de programas y la reducción de la inversión en bienes de capital están debilitando la capacidad científica y tecnológica del país, llevando a la fuga de cerebros al sector privado.