La familia de Simón, un joven de Córdoba, se siente estafada al no obtener equivalencias para su sexto año de secundaria tras cursar cinco años en una escuela Montessori. La nueva institución educativa no reconoce los estudios previos, argumentando que la escuela Montessori no forma parte del currículo oficial y que se requiere un examen final para validar los contenidos.
Esta situación deja a Simón y a otros compañeros en un limbo académico, con la incertidumbre de tener que repetir cursos o rendir exámenes adicionales. La familia denuncia la falta de una respuesta coherente por parte del Ministerio de Educación de Córdoba, que hasta ahora no ha intervenido de manera efectiva.