Se denuncia un "violento operativo policial" en el que se habrían utilizado gases lacrimógenos contra trabajadores. Se describe la situación como una "cacería humana" y se critica al gobierno por destinar recursos a este tipo de acciones mientras la gente sufre.
Se cuestiona la "realidad" que el gobierno desconoce, contrastándola con la situación de la gente común que lucha por sus necesidades básicas. Se menciona la existencia de recursos para este tipo de operativos, pero no para otras demandas sociales.