Se denuncia la falta de dignidad en el manejo de cadáveres de víctimas fatales en tragedias, contrastando con el procedimiento seguido en otros lugares.
Un testimonio relata que en La Guaira, los cuerpos eran "tirados uno arriba de otro" sin ser etiquetados ni enumerados adecuadamente, a diferencia de la metodología aplicada en el operativo actual donde se busca identificar a cada persona.
Se menciona la iniciativa de un familiar que, ante la falta de marcadores, pidió escribir los nombres de los fallecidos directamente sobre la piel para asegurar su identificación.