Una madre denunció que un Comandante de la Policía Nacional de Caracas dejó morir a su hija, quien se encontraba en una de las torres afectadas por el terremoto, por negarse a sacar el cuerpo de un curso antes de que se retiraran los seis muertos restantes.
La mujer relató la desesperación y el trabajo voluntario de personas inexpertas, incluyendo niños, para poder extraer el cuerpo de su hija tras nueve horas de esfuerzo.