Se cuestiona la frase de Nacho Levy sobre "dinámicas emocionales" para referirse a su comportamiento violento, considerándola un eufemismo para evitar la responsabilidad. Se critica a Julia Mengolini por no condenar explícitamente a Levy y por priorizar la defensa del "amigue".
Se expone que, según los testimonios, Levy habría estado trabajando en sus "dinámicas emocionales" durante años sin éxito, manteniendo su actitud de "machirulo".