La emergencia humanitaria en Venezuela se agrava tras el doble terremoto del 24 de junio, que ha dejado al menos 2.000 muertos y miles de personas sin hogar.
En La Guaira, epicentro de la devastación, miles de desplazados sobreviven en refugios improvisados con acceso limitado a alimentos, agua y atención médica, en un país donde casi 8 millones de personas ya necesitaban ayuda humanitaria antes de la tragedia.