Miles de sudafricanos se manifestaron en varias ciudades para exigir la expulsión de migrantes en situación irregular, convocados por movimientos como Operación Dudula.
Los organizadores afirman que la movilización es una lucha por el bienestar social y no un acto de xenofobia o discriminación étnica.
Desde enero, la policía ha arrestado a unas 50 mil personas por irregularidades migratorias. El gobierno de Cyril Ramaphosa reconoce la presión sobre los servicios públicos y ha desarrollado un plan de cinco puntos para fortalecer las normativas migratorias.