Se presentan casas prefabricadas importadas desde China, con un costo de 50 mil dólares. Estas viviendas modulares, que incluyen tres dormitorios y un baño, se destacan por su rápido ensamblaje y terminaciones de calidad.
Aunque se las considera una solución práctica y económica, se menciona que pueden tener limitaciones para los defensores de la construcción tradicional. La rápida instalación permite a las familias salir del apuro de necesitar una vivienda de forma inmediata, pudiendo incluso convertirse en una solución permanente.
Se plantea la posibilidad de utilizarlas para alquileres temporales en zonas turísticas, optimizando terrenos y generando un retorno de inversión con una menor inversión inicial en comparación con construcciones convencionales.