Se reportan saqueos en un centro comercial de La Guaira, Venezuela, en medio de la crisis desatada por el terremoto. La situación se describe como un caos social derivado de la desesperación y la falta de respuesta gubernamental.
Los saqueos incluyen la sustracción de alimentos, ropa y otros elementos básicos. Se compara la situación con los saqueos de 2001 en Argentina, y se cuestiona si es desesperación por obtener comida o un delito absurdo, dado que la mayoría de la población se encuentra en la misma situación de precariedad.
Se critica la priorización del gobierno venezolano en asuntos políticos en lugar de atender las necesidades urgentes de la población afectada por el desastre. La intervención policial se muestra ineficaz ante la multitud, generando una situación de "orden dentro del desorden" en el saqueo.