El boleto de colectivo en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores ha experimentado un aumento, situándose en un 4,1% según las últimas informaciones. Este incremento, aunque parezca menor en comparación con otros aumentos, genera preocupación entre los usuarios habituales del transporte público.
Un dato clave para mitigar el impacto de este aumento es el registro de la tarjeta SUBE. Aquellos que no tengan su SUBE registrada deberán abonar un valor superior en cada viaje, lo que representa un ahorro significativo para quienes sí cumplen con este requisito.
La situación genera resignación entre los pasajeros, quienes, a pesar de los aumentos, continúan utilizando el transporte público como única opción para dirigirse a sus trabajos. La necesidad de trasladarse diariamente a pesar de las dificultades económicas se refleja en las declaraciones de los usuarios.