El precio de las garrafas de gas ha experimentado un aumento del 218% desde agosto de 2024, tras la desregulación implementada por el ministro Federico Sturzenegger. En la provincia de Buenos Aires, una garrafa de 10 kilos cuesta actualmente entre 22.000 y 27.000 pesos, un incremento significativo respecto a los 8.500 pesos que valía antes de la medida.
Este aumento contrasta fuertemente con el incremento salarial. Mientras las garrafas aumentaron un 218%, el salario mínimo vital y móvil solo creció un 38% en el mismo período. Esto implica que las familias con ingresos cercanos al salario mínimo destinan una porción considerable de sus ingresos a cubrir los costos de calefacción y cocina.
Un estudio del Instituto Argentina Grande revela que las tarifas de servicios públicos (luz, gas, agua) han aumentado considerablemente para todos los sectores, siendo los ingresos medios los más afectados con un incremento del 683%. En comparación, el salario privado creció un 288%, la jubilación mínima un 244% y el salario del sector público un 210% desde noviembre de 2020.