Al menos seis personas murieron en ataques rusos con misiles y drones dirigidos a las regiones ucranianas de Odessa, Kharkov y Kherson. Los bombardeos afectaron zonas residenciales, causando víctimas mortales, heridos y daños materiales en edificios y vehículos.
En Kharkov, se registraron hasta cinco ataques rusos en distintos distritos, con dos fallecidos y daños considerables. Las autoridades de Odessa y Kherson también confirmaron víctimas. Estos ataques se enmarcan en una intensificación de la ofensiva rusa y en medio de advertencias de Ucrania sobre una posible escalada militar.