Se destaca la recurrencia de aumentos en el transporte público en Argentina, sumándose a los incrementos en luz y gas, mientras los salarios continúan por detrás de la inflación.
Se plantea la dificultad de vivir en un país con estos costos, sugiriendo alternativas como el uso de bicicletas, y se señala que, a pesar de la desaceleración inflacionaria, los salarios siguen sin alcanzar.